miércoles, 2 de diciembre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
Graforragia
Repe
Reflejar
Un sentido herido
La ira en los ojos
La temblorosa mano que teclea,
buscando la sensación perdida
El cuerpo que vibra en este duro invierno;
recordándote, recordando
La visión nublada por la hiriente luz en la que vomito
Desearía escribir sobre tu piel con mi sangre.
Un sentido herido
La ira en los ojos
La temblorosa mano que teclea,
buscando la sensación perdida
El cuerpo que vibra en este duro invierno;
recordándote, recordando
La visión nublada por la hiriente luz en la que vomito
Desearía escribir sobre tu piel con mi sangre.
viernes, 25 de septiembre de 2009
jueves, 10 de septiembre de 2009
Obligado II
Descubro en una de tus pestañas
esa navaja que abre para cerrar
Sale el sol, sale pus de esta historia
tus ojos tus vísceras
tus manos esculpidas en granito
y la lembranza de la obra maestra
adios
hasta nunca
sola (frente al piano)
Despídete para siempre
parto con mis historias y mis creadores
me deslizo bajo la puerta como quien no quiere salir
inicio otra carrera para no vencerte
para ver si la estructura de tus dioses sostiene este momento
apoyado sobre una de tus plumas
Hoy descanso
y mañana.... bueno....
esa navaja que abre para cerrar
Sale el sol, sale pus de esta historia
tus ojos tus vísceras
tus manos esculpidas en granito
y la lembranza de la obra maestra
adios
hasta nunca
sola (frente al piano)
Despídete para siempre
parto con mis historias y mis creadores
me deslizo bajo la puerta como quien no quiere salir
inicio otra carrera para no vencerte
para ver si la estructura de tus dioses sostiene este momento
apoyado sobre una de tus plumas
Hoy descanso
y mañana.... bueno....
miércoles, 26 de agosto de 2009
Notre Dame la nuit (JC)
Ahí estás en espacio, oleaje de campanas,
insoportable libertad en toda tu estatura levantada,
mendiga, grave perra,
mira, yo simplemente asisto y esto
nace.
Del aborrecimiento que me humilla contra el circo de espinas,
turbio diluvio, carro de holocausto que arrasa el pavimento,
qué tregua de delfines devora este silencio donde te estoy mirando,
desollado de insomnio, acostándome al filo de la plaza
para ser uno con tu sombra.
Odio la vanidad que te sostiene,
la irrisión de tanta mansedumbre, el pueblo de figuras que te corre por la piel;
aborrezco la lenta preparación del juego,
gata sobre la alfombra donde se estrellan cabalgadas de reyes con antorchas,
la zarpa atormentando el orden de la noche,
sometiendo el fragor de la batalla, la anhelante ciudad
a tu pelaje de ceniza contra el tiempo.
¿Aceptarás esta avalancha de rechazo que contra ti me cierra,
el tráfico que más allá de toda lengua se une con tu cintura inabrazable?
Eso te digo, y muere. Pero tú sabes escuchar
el juego verdadero, el árbol del encuentro,
y en el incendio de maitines
una flagelación de bronce nos agita
enlazados a gritos entre
ángeles carcomidos y quimeras,
rondando en una misma imagen y debate
de leviatán, garganta roja
que me repele y me vomita hasta
arrojarme a la calzada
como tu sombra, esa pared de tiempo.
Pero me yergo y me sostengo contra, madre de las lepras, tortuga infinitud,
y poco a poco retrocedo al canto original, a la pureza extrema,
al oprobio de infancia, a la saliva dulce de la leche,
al existir en aire y fábula, al modo en que se accede y se conoce,
para conmigo hacerte pan, para en eterno desleírte.
Oh no fugues, marsopa, ésta es la hora en que
me atraigo al día cereal, al claro gesto del pichel que danza el agua,
y ciego a la ciudad embisto los portales
bajo los órdenes que en vano te escudan de este amor,
salgo a tu centro en una danza de hoja seca, lengua de torbellino,
balbuceo del alma para incluirte y anegarte.
¡Oh noche, aquí está el día!
Otra vez es la sombra,
otra vez desde fuera te figuro,
vestido, solo, plaza.
Ahí estás liberada;
te miro desde mí, de tan abajo y vuelto.
Pero me yergo y me sostengo:
duerme, maraña de cristal. Yo soy tu límite,
tus muñones sangrando entre las nubes.
No hay otro amor que el que de hueco se alimenta,
no hay más mirar que el que en la nada alza su imagen elegida.
insoportable libertad en toda tu estatura levantada,
mendiga, grave perra,
mira, yo simplemente asisto y esto
nace.
Del aborrecimiento que me humilla contra el circo de espinas,
turbio diluvio, carro de holocausto que arrasa el pavimento,
qué tregua de delfines devora este silencio donde te estoy mirando,
desollado de insomnio, acostándome al filo de la plaza
para ser uno con tu sombra.
Odio la vanidad que te sostiene,
la irrisión de tanta mansedumbre, el pueblo de figuras que te corre por la piel;
aborrezco la lenta preparación del juego,
gata sobre la alfombra donde se estrellan cabalgadas de reyes con antorchas,
la zarpa atormentando el orden de la noche,
sometiendo el fragor de la batalla, la anhelante ciudad
a tu pelaje de ceniza contra el tiempo.
¿Aceptarás esta avalancha de rechazo que contra ti me cierra,
el tráfico que más allá de toda lengua se une con tu cintura inabrazable?
Eso te digo, y muere. Pero tú sabes escuchar
el juego verdadero, el árbol del encuentro,
y en el incendio de maitines
una flagelación de bronce nos agita
enlazados a gritos entre
ángeles carcomidos y quimeras,
rondando en una misma imagen y debate
de leviatán, garganta roja
que me repele y me vomita hasta
arrojarme a la calzada
como tu sombra, esa pared de tiempo.
Pero me yergo y me sostengo contra, madre de las lepras, tortuga infinitud,
y poco a poco retrocedo al canto original, a la pureza extrema,
al oprobio de infancia, a la saliva dulce de la leche,
al existir en aire y fábula, al modo en que se accede y se conoce,
para conmigo hacerte pan, para en eterno desleírte.
Oh no fugues, marsopa, ésta es la hora en que
me atraigo al día cereal, al claro gesto del pichel que danza el agua,
y ciego a la ciudad embisto los portales
bajo los órdenes que en vano te escudan de este amor,
salgo a tu centro en una danza de hoja seca, lengua de torbellino,
balbuceo del alma para incluirte y anegarte.
¡Oh noche, aquí está el día!
Otra vez es la sombra,
otra vez desde fuera te figuro,
vestido, solo, plaza.
Ahí estás liberada;
te miro desde mí, de tan abajo y vuelto.
Pero me yergo y me sostengo:
duerme, maraña de cristal. Yo soy tu límite,
tus muñones sangrando entre las nubes.
No hay otro amor que el que de hueco se alimenta,
no hay más mirar que el que en la nada alza su imagen elegida.
lunes, 24 de agosto de 2009
Obligado
Me lleve tu nombre al altar de la memoria
donde los rezos de creerte sed
ya no encienden velas sobre la garganta.
Mariana Garrido
donde los rezos de creerte sed
ya no encienden velas sobre la garganta.
Mariana Garrido
Sobre la vela de tu voz
que descansa en mi garganta
nace el pájaro que come de mis oídos
Y sobre la punta de la pluma
que hace cosquilla en tus ojos
se desvanece cada palabra
en busca de ese viento que junte toda esa arena
uno por uno
dios por dios
tres por tres
Mírate la punta de la nariz
encontrarás un universo
jueves, 20 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
Beleza
Blasfemia
elocuencia
de este plato comen cabras, chivos y faunos
en este lugar bailan dioses alados
los árboles sangran
las paredes son de húmedo terciopelo
Aquí se arquea el mundo
y vos
te ponés de espalda
miércoles, 10 de junio de 2009
Kafka
Se sienta sobre la cama
Se recuesta… y los pies son lo último que toca el suelo
Se tapa, se da vuelta pensando -No más-
Inevitable
Su cabeza colgando del borde
Mirando debajo de la cama
Nada
Se descuelga y se tapa
Hormiguero
Abre el cajón
Saca la linterna y destino
Cuelga su cabeza nuevamente
Mueve la linterna a cada lado asegurándose
Nada
La Cosa teme que haya un Hombre debajo de su cama
Se recuesta… y los pies son lo último que toca el suelo
Se tapa, se da vuelta pensando -No más-
Inevitable
Su cabeza colgando del borde
Mirando debajo de la cama
Nada
Se descuelga y se tapa
Hormiguero
Abre el cajón
Saca la linterna y destino
Cuelga su cabeza nuevamente
Mueve la linterna a cada lado asegurándose
Nada
La Cosa teme que haya un Hombre debajo de su cama
jueves, 4 de junio de 2009
martes, 19 de mayo de 2009
Hace un tiempito que veo sombras
se me escapan por el rabillo del ojo.
Hace un tiempito que busco lo que no está
o lo que no veo.
Hace un tiempito que veo sombras
que me busco y las busco para curarme
para creerme que no están
o no las veo.
Hace un tiempito que veo sombras, me veo en sombras
afuera es noche y hace frío
y me cuesta decirlo
pero estan pasando cosas.
Cierro la puerta.....
se me escapan por el rabillo del ojo.
Hace un tiempito que busco lo que no está
o lo que no veo.
Hace un tiempito que veo sombras
que me busco y las busco para curarme
para creerme que no están
o no las veo.
Hace un tiempito que veo sombras, me veo en sombras
afuera es noche y hace frío
y me cuesta decirlo
pero estan pasando cosas.
Cierro la puerta.....
viernes, 8 de mayo de 2009
A Martín Bruzzone
Blancos muchos
cohesión para resistir
violencia a borbotones
desmadre y sálvese quien pueda
Asisto a este circo
donde a nadie le importa mucho
y te pregunto si vos sabes de esto
y te pregunto y vos que vas a hacer
Holocausto
pero yo
no puedo hacer nada
Cierro la canilla y pienso si esta bien figurarse todo esto mientras un poco de agua llena una cacerola en la que tiré arroz
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