Sobre el escritorio donde se yergue la planta que simboliza la vida que no tengo
descubro una imagen, un destino, una foto, pero no me atrevo a tomarla.
La falta de tinta para aprender de lo que no sé
el desmadre de mis hijos
la necesidad
resolución inesperada de lo que me dije no debía decir
Amanecerá para que yo esté ahí
rogando que la ventana no me traicione
Vendrán los días y las noches acostado donde debo sentarme
pasará el frio por debajo de la puerta
la casa estará gris
y yo
no estaré
miércoles, 23 de febrero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
Singladura
Acampemos donde las flores hacen el polen,
desvistamos estos puntos, aquellas comas
para ver el ritmo titilante de tus pupilas.
Nadie previene el tiempo
el levante de tu marea
tu savia hecha panal
Incendiemos el sol
pintemos de leche la luna y digamoslé al verbo que no es
para arrancar tubérculos de amor
Cuando la cura sea
ya vendrá el que no
desvistamos estos puntos, aquellas comas
para ver el ritmo titilante de tus pupilas.
Nadie previene el tiempo
el levante de tu marea
tu savia hecha panal
Incendiemos el sol
pintemos de leche la luna y digamoslé al verbo que no es
para arrancar tubérculos de amor
Cuando la cura sea
ya vendrá el que no
domingo, 2 de enero de 2011
jueves, 9 de diciembre de 2010
Entropía
Frias fálicas llaves de bronce que violan cajones y baúles
velan desparpajos de rincones,
luz de apertura de una enmarañada y desnuda verba
Hombres sentados al borde de una mesa
y un espantapájaros a punto de saltar,
del filo de mi labio superior
Tengo tornillos en mi cuerpo
No discutamos más señores
el final, es desorden
todo lo demás
un sueño
velan desparpajos de rincones,
luz de apertura de una enmarañada y desnuda verba
Hombres sentados al borde de una mesa
y un espantapájaros a punto de saltar,
del filo de mi labio superior
Tengo tornillos en mi cuerpo
No discutamos más señores
el final, es desorden
todo lo demás
un sueño
miércoles, 20 de octubre de 2010
Gualeguay
Mientras la procesión de máscaras deslumbra e intimida
los balcones se rebalsan de ciruelas, medanos y vientos,
bajan hacia el gusano que conduce,
el libertinaje adrenalínico que marca
Una historia simple
sacudida a destrozar
los balcones se rebalsan de ciruelas, medanos y vientos,
bajan hacia el gusano que conduce,
el libertinaje adrenalínico que marca
Una historia simple
sacudida a destrozar
lunes, 27 de septiembre de 2010
Desvarío de altura
Desvarío de altura
hemoglobinuria por tu amor
recetenmé sapos y margaritas
guitarras y tripas
putas de las que no hay
un cuadro de Dalí
cosanmé los párpados
entierren uñas en mis uñas
salven hijos, potros y grillos
desvistan este rocío
su maldición
acusenmé de verdugo de todos estos sueños
carnicero de siesta, mendigo de noche
hablen de mí como de los días
no fui parido, soy hijo de todas las madres
y feto de todos los vientres
bañenmé en bilis de gigantes de piedra
haganmé montaña
la sal de la tierra para cicatrizar raíces
pero por favor
No me dejen solo
hemoglobinuria por tu amor
recetenmé sapos y margaritas
guitarras y tripas
putas de las que no hay
un cuadro de Dalí
cosanmé los párpados
entierren uñas en mis uñas
salven hijos, potros y grillos
desvistan este rocío
su maldición
acusenmé de verdugo de todos estos sueños
carnicero de siesta, mendigo de noche
hablen de mí como de los días
no fui parido, soy hijo de todas las madres
y feto de todos los vientres
bañenmé en bilis de gigantes de piedra
haganmé montaña
la sal de la tierra para cicatrizar raíces
pero por favor
No me dejen solo
domingo, 12 de septiembre de 2010
Resumen (Poema Puber)
Toda esta pulpa apisonada y chata
este paseo de onda en onda
me recuerda a todo lo que no te veo
a la búsqueda, a la pérdida, a la desmemoria,
al día gris de tus ojos
al desamor (paro para crecer, para vertir este pizarrón y todas sus recomendaciones en un vasito de plástico y beber)
me recuerda los caminos
la decisión de la hormiga en este mundo tan social, tan colonial
al poder de los insecticidas
y a la madre que te parió
para que me hagas tan feliz
y yo escriba este poema tan puber
este paseo de onda en onda
me recuerda a todo lo que no te veo
a la búsqueda, a la pérdida, a la desmemoria,
al día gris de tus ojos
al desamor (paro para crecer, para vertir este pizarrón y todas sus recomendaciones en un vasito de plástico y beber)
me recuerda los caminos
la decisión de la hormiga en este mundo tan social, tan colonial
al poder de los insecticidas
y a la madre que te parió
para que me hagas tan feliz
y yo escriba este poema tan puber
miércoles, 18 de agosto de 2010
lunes, 2 de agosto de 2010
Poesía Girondo
Pensaba el otro día en la poesía de la ducha
"Uno se empapa con la lluvia que cae de una flor"
"Uno se empapa con la lluvia que cae de una flor"
jueves, 29 de julio de 2010
De viajes II
Abre tu cerrado, tu campo sujo a campo limpo,
destierra tu salitral hacia una pampa
métete en este mallín de barro en las patas
hazte la luz que cae sobre el Paraguay a la hora del Nyctiprogne
vuela este río, hazte este río.
Madre.
Busca en este bosque en galería la sabana perdida en la que me encuentro
las pegadas del gato que manda
las yeguas paridas que se come
los ojos de nuestros hijos
Ahí
estoy yo
destierra tu salitral hacia una pampa
métete en este mallín de barro en las patas
hazte la luz que cae sobre el Paraguay a la hora del Nyctiprogne
vuela este río, hazte este río.
Madre.
Busca en este bosque en galería la sabana perdida en la que me encuentro
las pegadas del gato que manda
las yeguas paridas que se come
los ojos de nuestros hijos
Ahí
estoy yo
miércoles, 21 de julio de 2010
martes, 20 de julio de 2010
Resposteado... saludos amigos
Vernos
eso de sentir
como soltar palomas
Nada más que miradas
la vida en una copa alzada
En tan poco
y ahí vamos
Soltamos maíz
y vemos el gorrión de lo nuestro
comer de nuestra mano
Veo el aire desde atrás
como se ve cada vez que se que no necesito ver
Nada más que ojos
Nada más que saber que mi casa esta llena de ustedes
Que respiramos sangre
eso de sentir
como soltar palomas
Nada más que miradas
la vida en una copa alzada
En tan poco
y ahí vamos
Soltamos maíz
y vemos el gorrión de lo nuestro
comer de nuestra mano
Veo el aire desde atrás
como se ve cada vez que se que no necesito ver
Nada más que ojos
Nada más que saber que mi casa esta llena de ustedes
Que respiramos sangre
lunes, 21 de junio de 2010
De mis tiempos (María Elena Walsh)
En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.
Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.
Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.
Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.
El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.
Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.
Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.
Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.
Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.
Después vinieron los Relojes.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.
Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.
Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.
Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.
El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.
Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.
Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.
Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.
Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.
Después vinieron los Relojes.
sábado, 12 de junio de 2010
Él tiene un surco en el pecho que celebra la muerte
él un tatuaje en el empeine que dice "Aquí estuvo Dios"
Se levantan, todos los días se levantan.
Ella entuba leones, sí.... los mira fijo y les dice
"Deja tu cara de Mono, oh Rey, y se lo que debas ser
Respira, vamos, respira".
Mañana me miraré frente al espejo para decidir que quiero ser.
él un tatuaje en el empeine que dice "Aquí estuvo Dios"
Se levantan, todos los días se levantan.
Ella entuba leones, sí.... los mira fijo y les dice
"Deja tu cara de Mono, oh Rey, y se lo que debas ser
Respira, vamos, respira".
Mañana me miraré frente al espejo para decidir que quiero ser.
viernes, 28 de mayo de 2010
Experiencias I
Bip Bip Biiiiiippp
Grolnñ grolnñmn grorlnmñmd
gnnnññ gnnnñññññ
A mi lado aún suena una vida
Grolnñ grolnñmn grorlnmñmd
gnnnññ gnnnñññññ
A mi lado aún suena una vida
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