martes, 18 de noviembre de 2008


Que conocemos a Dios pero la ignorancia manda
quel tiempo suspende esto de crecer, aquello de morir
la mitad de lo que somos, de lo que creemos
este hambre, esta locura, la imagen de la imagen,
si fuéramos tan solo la mitad de lo que recordamos... .
La madre de todas las aguas llama
y subo a lidiar con la mordaza de mis ojos,
con la otra mitad de lo que no soy
el rompecabezas de algún desnucado
la muñeca de algún embalsamado

2 comentarios:

Victoria Viajera dijo...

Cuíchi

las mitades de las imágenes (los ojos amordazados, el rompecabezas del desnucado) son intensas.

Busqué a Miguel Hernández. Gracias por eso, gran dato. Te leo, V.

Máximo Ballester dijo...

Muy bueno! Soltura y frescura.
Acaso la mitad de lo que somos está por verse. Acaso está en algún lugar, en alguna antigua cómoda que se niega a abrirse.
Gracias.