miércoles, 21 de julio de 2010

No preciso colgar nada sobre tu hombro

Mientras tatuas un cuento de flores sobre esta cicatriz
yo me refriego el corazón con el jabón blanco con el que mi vieja lavó mi infancia

Esto huele a tierra mojada

martes, 20 de julio de 2010

Resposteado... saludos amigos

Vernos
eso de sentir
como soltar palomas
Nada más que miradas
la vida en una copa alzada
En tan poco
y ahí vamos
Soltamos maíz
y vemos el gorrión de lo nuestro
comer de nuestra mano

Veo el aire desde atrás
como se ve cada vez que se que no necesito ver
Nada más que ojos
Nada más que saber que mi casa esta llena de ustedes
Que respiramos sangre

lunes, 21 de junio de 2010

De mis tiempos (María Elena Walsh)

En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.

Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.

Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.

Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.

El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.

Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.

Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.

Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.

Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.

Después vinieron los Relojes.

sábado, 12 de junio de 2010

Él tiene un surco en el pecho que celebra la muerte
él un tatuaje en el empeine que dice "Aquí estuvo Dios"
Se levantan, todos los días se levantan.

Ella entuba leones, sí.... los mira fijo y les dice
"Deja tu cara de Mono, oh Rey, y se lo que debas ser
Respira, vamos, respira".

Mañana me miraré frente al espejo para decidir que quiero ser.

viernes, 28 de mayo de 2010

Experiencias I

Bip Bip Biiiiiippp
Grolnñ grolnñmn grorlnmñmd
gnnnññ gnnnñññññ
A mi lado aún suena una vida

martes, 11 de mayo de 2010


La madrecita sale
despacito
a patadas en el culo
con el faso entre los dientes
sale
despacito
de a cachitos
muerto dios
ya no sos cristo

miércoles, 28 de abril de 2010

En otro lado II

Ahí, en esa ruta... donde esos pies se hacen todos los verbos nombrados,
hay restos de tu queratina que nacerán cuando otro llore.
Se parirán los días que no nombras
y temblará la tierra para que el árbol viejo deje caer pájaros de sus ramas.

Salve Sol
Salve Mar
para verte muerta

lunes, 26 de abril de 2010

Mares escondidos en la palma de tu mano
jugás a Zeus cuando abrís y soplás
Sabés lo que estás haciendo?

miércoles, 14 de abril de 2010

Égida
Desprecio al pez muerto entre mis manos
La soledad sonríe detrás de mi nuca
Es esa imagen de cartoon
El pibito negro y los ojos blancos
Una sonrisa que dice más de lo que dice
Y detrás
La salida
Esa luz que se proyecta romboidalmente
Despega mientras rezo
Poder saltar por su hombro
Y cerrar la puerta pronto
Antes del manotazo

Y del otro lado?
Nada
Esto
La voz que te llama a escribir
No ceguera ..pero nada infinito

lunes, 22 de febrero de 2010

Mi nombre tiene su nombre,
balanza en alza
Mientras junto los cachos de uña de la mesa.
apoyo el vaso
y la sien se me parte

Me pregunto si serás vos,
si esta carne mal cocida no tendrá parásitos
si la inocencia de ellos no mata verdades
Me pregunto que haces ahí tirada muerta,
mejor te llevo a la cama y que parezca natural

viernes, 19 de febrero de 2010

Apagando

Caminamos por el barrio?
Mientras te muestro
el clavo oxidado de mi infancia se me entierra en el talón
ahí en el lugar de los encuentros
donde dioses se reúnen a chusmear
como viejas
La opulencia de la historia de sus dientes de desvanece en melodías
Aquí va
Sueltan desde lo alto
ese globo lleno de mierda
y ríen

A la vuelta
donde el mercurio correa a 360
los pibes se mueren de luz
Y miles de fieras peludas sonríen al verte pasar

La presa
La chota
el rengo
tu madre
La salud
Todo
Procesión de miradas
El ojo que mira al ojo
Y más luz
Y miradas de hembras dislocadas
con boquitas húmedas
y salientes
y sales
Y una vela que oficia de sendero
que se parte cuando el cielo se abre.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Foto


Me paro sobre mis pies
inevitablemente construyo sobre el zumbido
mientras mis ojos chorrean tinta
aquí estoy solo
solo en el desierto

Despierto desnudo
mientras el sol se me mete en los ojos
y tus pupilas son golondrinas en mis labios
escupo plumas, nidos, toda esta sal
veo el mundo pasar

Allá va
acá estoy

lunes, 4 de enero de 2010

Nombre de caballo

Mientras el estertor de sus músculos le avisan a mi piel que se ha dormido
Yo tengo la imagen de hoy, haber destruído un castillo.
Rápido, a la editorial, a parar las máquinas, a revisar caminos, a preguntarnos
sí... sobre todo a preguntarnos
sobre qué y cómo construímos

martes, 20 de octubre de 2009

Graforragia


En este camino
de ceguera,
nace una hierba para que este ciego la aplaste,
gime la luz
bosteza la sabia de tus ojos

Silicio verde
que destruye los pilares de mi boca
me niego a no comer
trabaja mi saliva loca
te bebo

Repe

Reflejar
Un sentido herido
La ira en los ojos
La temblorosa mano que teclea,
buscando la sensación perdida
El cuerpo que vibra en este duro invierno;
recordándote, recordando
La visión nublada por la hiriente luz en la que vomito
Desearía escribir sobre tu piel con mi sangre.