viernes, 2 de enero de 2009


Fin
Veo la cerradura girar
una mano sobre una hoja
un instante
y una mano sobre una hoja otra vez
Enciendo
Hacia donde ahora?
Sobre el espejo retrovisor esta mi vida
y a mi lado también
Camino
nuevamente la pregunta
Hacia dónde?
Quién sabe
a quién le importa
yo soy un "Espalda contra el techo"

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Desdoblarse y verse, eso al menos entendí, me figuré.
Y el tesoro -lo atesorado- en ese espejo en tu lado, a tu lado. Con una espalda cotra el techo se puede ver un cielo, del cielo parte un universo, y puede caber un universo entre los versos del poema.

Un abrazo. Buen domingo.

Mar dijo...

Tener ambos espejos a mano o quebrarlos.
Luego,
preguntar hacia dónde.

Sin rumbo, parirse sin rumbo.